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Carlos Cambronero – LAS CORTES DE LA REVOLUCIÓN

El subtítulo de la presente obra del Cronista oficial de Villa y Corte, Carlos Cambronero, reza de la siguiente manera: Contienen la reseña de las discusiones borrascosas, de los discursos notables y de los incidentes curiosos ocurridos en el Congreso de los Diputados desde el 11 de Febrero de 1869 hasta el 3 de Enero de 1874.

La crónica parlamentaria de este convulso periodo, conocido como Sexenio Revolucionario, que dio fin a la monarquía de los borbones, instauró una nueva dinastía en la persona de Amadeo de Saboya, y desembocó, finalmente, en la Primera Republica española, contiene los siguientes apartados:

• Apertura y primeras discusiones de las Constituyentes de 1869.—De cómo se hacían las elecciones en aquella época.—El compromiso parlamentario del General Pierrad.

• El empréstito de 100 millones de escudos.—Los bienes del Patrimonio.— Cambio de criterio del General Prim.

• Los Consumos.—La abolición de las quintas y el incidente de la manifestación popular.

• Los montpansieristas.—Encauzando la labor de las Cortes.—Los desórdenes de Jerez.—Fallecimiento de D. Celestino Olózaga. . .

• El matrimonio civil.—Los maestros de escuela.—Debate sobre la totalidad del proyecto de Constitución.

• Resquemores.—Manterola y Castelar.—Un tropiezo de D. Manuel Becerra,—El Obispo Monescillo.

• El preámbulo de la Constitución.—Cuba.—D. Cruz Ochoa.—Las ideas conservadoras de Romero Robledo.

• El Patriarca de las Indias.—La cuestión religiosa.

• La Milicia Nacional.—La oratoria del Marqués de Albaida.—La candidatura del General Espartero.—La personalidad de Cánovas del Castillo.

• El articulo 33.—Cuba otra vez. —Jura de la Constitución.—La Regencia de Serrano.—El Panteón nacional.—Un cuento de Sagasta,—Los Consumos y el Impuesto personal.

• La prisión del Conde de Cheste.—Los motivos de una crisis.

• Suspensión de garantías personales.—D. Pedro Antonio de Alarcón. —El Duque de Génova.

• Las alhajas de la Corona.—Los estudiantes.— Castelar contra el Duque de Montpensier.

• Otra vez los Consumos.—La iglesia de las Calatravas.—Tentativa de Castelar para dividir la mayoría parlamentaria.—Desacato al General Prim.

• ¡Radicales, a defenderse!—Ley de Orden público.—La dimisión de Becerra.—D. José Echegaray, intimo.

• La sagastitis.—Romero Robledo clerical en plena revolución.— Cómo las gastaba Rivero.—Buscando rey.—La abolición de la esclavitud en Cuba.

• Elección y jura del Rey Amadeo I.

• Las Cortes de Don Amadeo de Saboya.—La reforma del Reglamento.— La Fábrica de Tapices.

• Supuesto atentado contra el Rey.—Erudición, agudezas y donaires de D. Juan Valera.

• El aniversario del pontificado de Pío IX.—Castelar y la crisis.

• Indemnización a Luis Blanc.—La nota discordante de Gasset y Artime.—El cuadro de Carducho.—Las 129 gracias.

• El Viaducto de la calle de Segovia.—Contra el ministro de Hacienda.— Se rompe la coalición.

• Los dos rivales.—La causa del General Prim.—Intimidades políticas.

• Últimos incidentes de la legislatura de 1871.

• Dos sesiones borrascosas.—El acta de Sevilla.—Crisis prematura.

• El convenio de Amorevieta.- Otra crisis.—Rivero, Presidente. —La cuestión de los artilleros.—El collar del ministro de Gracia y Justicia.

• Disolución del Cuerpo de Artillería.—Proclamación de la República.— La Asamblea nacional.

• Las Constituyentes de la República.—Desunión de los republicanos.— La abnegación de Castelar.—El 3 de Enero de 1874.



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Carlos Cambronero - CRÓNICAS DEL TIEMPO DE ISABEL II

Carlos Cambronero Martínez nació en Madrid en 1849. Siendo aún muy joven, no había cumplido los veinte años, ganó por oposición una plaza de archivero en el Ayuntamiento de Madrid. Colaboró estrechamente con su famoso maestro D. Ramón de Mesonero Romanos, cronista matritense. A la muerte de éste pasó a ocupar el cargo de director de la Biblioteca Municipal y Cronista oficial de la Villa y Corte. Cargos en los que desarrolló una gran actividad.
Su ingente labor de divulgación y sus trabajos sobre la historia de Madrid le merecieron el honor de ser reconocido hijo predilecto de la Villa y Corte. También se dio su nombre a una histórica plaza del barrio de Maravillas.
Cambronero fue erudito, historiador y periodista. Escribió numerosos artículos periodísticos acerca de las biografías e historia de muchos de los personajes madrileños más destacados de la historia reciente.
De su extensa y excelente producción destacan: Isabel II, íntima; José Bonaparte, el rey intruso; Las Cortes de la Revolución, Alzamiento de las Comunidades de Castilla; Noticias Tradiciones y Curiosidades De Las Calles De Madrid (escrito en colaboración con Hilario Peñasco de la Fuente, 1857-1891), y estas Crónicas del tiempo de Isabel II.
Falleció en Madrid en 1913.

En la introducción a la presente obra Cambronero escribe lo siguiente:

Para formar concepto de una época, conviene saber cómo se divertía la gente, el gusto del público que sostenía los teatros y el género de espectáculos que prefería; por esto, el conocimiento de las diversiones que se ofrecieron a los habitantes de Madrid durante el reinado de Isabel II, es factor no despreciable para calificar aquella sociedad que ha pasado oficialmente a la Historia, si bien quedamos todavía algunos testigos de los acontecimientos verificados en la segunda mitad del espacio del tiempo que comprenden estos apuntes.
Dividiremos nuestras crónicas (primera parte o serie) en cuatro períodos: 1.° De 1830 a 1839.- 2.° De 1840 a 1849.-3.° De 1850 a 1859.— y 4.° De 1860 a 1868.
En cada ciclo trataremos, con la brevedad que nos sea posible para no cansar al lector, de los teatros de verso, como entonces se decía, de las óperas, zarzuelas y conciertos musicales, de la coreografía teatral y bailes públicos, de los circos, de los toros y de las demás diversiones, a las que, por su difícil clasificación, daremos el nombre de Variedades.

La segunda parte de estas Crónicas se dividen en:
El perímetro de Madrid en aquella época; Modas; Intimidades de familia (Don Ventura de la Vega, Don Francisco Asenjo Barbieri, Don Patricio de la Escosura, Doña Concepción Arenal, Don Melchor Ordóñez, y El Duque de Sesto); Exposiciones de pintura (entre 1836 y 1867).



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Carlos Cambronero - ISABEL II, ÍNTIMA. APUNTES HISTÓRICOS Y ANECDÓTICOS DE SU VIDA Y DE SU ÉPOCA

Isabel II, a la que Pérez Galdós denominó «la de los tristes destinos», fue reina de España entre 1833 y 1868, fecha en la que fue destronada por la llamada «Revolución Gloriosa». Su reinado ocupa uno de los períodos más complejos y convulsos del siglo XIX, caracterizado por los profundos procesos de cambio político que trae consigo la Revolución liberal: el liberalismo político y la consolidación del nuevo Estado de impronta liberal y parlamentaria, junto a las transformaciones socio-económicas que alumbran en España la sociedad y la economía contemporánea.
No cabe duda de que la historia personal de Isabel II, que ocupa 74 años de existencia, está marcada desde su nacimiento por el hecho de ser mujer y por una asombrosa precocidad impuesta por los avatares y las circunstancias que la obligaron a asumir muy tempranamente las responsabilidades que su condición conllevaba: Reina a los tres años, una mayoría de edad forzada por la situación política que dio paso a su reinado personal con tan sólo trece años, un matrimonio obligado e inadecuado a los dieciséis que desembocó en separación apenas transcurridos unos meses y, por último, su destronamiento a los treinta y ocho años, la trágica divisoria en su vida que da paso a los largos años del exilio y el alejamiento de España. Es una historia azarosa, como la época a la que ella dio nombre, que la haría pasar de una imagen positiva al comienzo de su reinado a otra terriblemente negativa a su término. Pasó de gozar de una gran popularidad y cariño entre su pueblo, de ser la enseña de los liberales frente al absolutismo y una especie de símbolo de la libertad y el progreso, a ser condenada y repudiada como la representación misma de la frivolidad, la lujuria y la crueldad, la «deshonra de España», que intentará barrer la revolución de 1868.

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