Mostrando entradas con la etiqueta memorias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta memorias. Mostrar todas las entradas

Benito Pérez Galdós - MEMORIAS DE UN DESMEMORIADO

En 1915, Benito Pérez Galdós accede a la petición del semanario de Madrid La Esfera para publicar por entregas sus recuerdos biográficos bajo el título de Memorias de un desmemoriado. Se trata de una serie de artículos en los que el escritor, ya anciano y completamente ciego, resume algunas etapas de su existencia.
Las Memorias, catalogadas por algunos de decepcionantes y por los más amables de huidizas o evasivas, se publicaron en trece entregas a los largo de 1916 .
_______________________

En este caso, la fértil actividad de escritura de Galdós, una vez más, no se acompaña de una fácil penetración de las coordenadas vitales del hombre y, una vez más, eludiendo cada expectativa por parte del lector, el escritor aquí no habla de su «yo» más auténtico, de las parcelas más secretas de su persona, ni del desarrollo y la huella interior que le haya podido dejar su experiencia vital. Escribe un texto, en cambio, en que, guiado por el personaje de la Memoria, mezcla, una vez más, los lindes de la realidad y los de la ficción.
Confunde, entre las líneas de un viaje irónico, en que participan personajes históricos, remozados por el hilo del recuerdo de sus muchos viajes, y también personajes novelescos, los de sus novelas, su propia presencia biográfica, tan insustancial que se convierte ella misma en juego ficcional.
En el juego verbal, ya desde el título se cumple con la magia del «des-prendimiento», en lo «desmemoriado» del sujeto que está a punto de presentar el relato de sus propias memorias al «ocioso lector». Y, a través del diálogo, se intenta hilvanar no tanto el recorrido detallado de una existencia, sino que, cruzándose sueños y recuerdos, relatos de viajes y páginas de historia, mundo privado y mundo novelesco, llegan a mezclarse los lindes, va cambiando el objeto de la narración y el sujeto «desmemoriado», y casi ente de ficción, se toma incluso la libertad de llamar a su alrededor a otros personajes, reales cuanto él, como los de sus novelas.

Extraído del artículo: Diálogo con la memoria: «Memorias de un desmemoriado» de Galdós. Assunta Polizzi, Università di Catania, sede di Ragusa.
_____________________

A Galdós, comprometido como estaba con La Esfera a escribir sus memorias, no le iban a ir nada mal los altos emolumentos que iba a recibir. Le pagan bien y como buen profesional quiere complacer a su público. Lo importante es entretenerlos con cosas ligeras —un poco de historia, anécdotas variadas, informes sobre sus viajes, sus visitas a ver a la reina Isabel II, sus contactos con el teatro, sus actividades parlamentarias y editoriales, algo de sus amistades —y no profundizar más. (Esta actitud refleja además su fuerte tendencia a la reserva). Pero el autor famoso es también un gran artista literario a quien le revienta explayarse en temas superficiales.
Esto produce tensiones en el texto. No le satisface lo que escribe y se autocrítica. Su obra es «una mezcolanza informe», son «desmemoriadas memorias», las páginas son «deshilvanadas». Pero se emiten estos juicios antes de que Galdós cree la ninfa-memoria que no sólo confiere color y vivacidad al texto sino que le permite inventar diálogos y exteriorizar ideas en forma de conversación. O sea, Galdós puede así explotar —aunque de modo mínimo— sus enormes dones novelescos. Sólo hacia el final de la obra cuando la ninfa debe aparecer por última vez —en la casa editorial de Galdós en la calle de Hortaleza— se refiere despectivamente a la obra, hablando de sus «desconcertadas memorias».

Extraído del artículo: Galdós y lo autobiográfico: notas sobre "Memorias de un desmemoriado". Anthony Percival. Universidad de Toronto.




LEER MÁS (ENLACE)- Benito Pérez Galdós - MEMORIAS DE UN DESMEMORIADO

José Nicolás de Azara - REVOLUCIONES DE ROMA (MEMORIAS)

Constituye esta obra del caballero Azara, hombre de vasta cultura, publicada por su sobrino en 1847, y que es un interesante complemento a sus Memorias, un relato vívido e inteligente de los sucesos acaecidos en la península itálica, durante el periodo de expasión francesa en tiempos del Directorio. Unos acontecimientos que Azara, el gran diplomático de finales de siglo XVIII, conoció de primera mano y en los que participó activamente.
Tal como el título completo de la obra refiere, se trata de los hechos que causaron la destitucion del papa Pio VI como soberano temporal, y el establecimiento de la última República Romana, asi como la conquista de aquella parte de Italia por los franceses mandados Napoleon; y relacion de la politica de España y de los sucesos Francia posteriores á estos acontecimientos.

En la introducción, Agustín de Azara, sobrino de José Nicolás, bajo dirección del panegirista del célebre diplomático, Basilio Sebastián Castellanos de Losada, expone lo siguiente:
Entre la multitud de papeles y documentos originales que poseo de mi referido tio don José Nicolás, hallé las tres Memorias que se publican á continuacion, comprensivas desde la primera revolucion de Roma contra los franceses en tiempo de Pio VI, hasta que mi señor tío fué separado la primera vez de su embajada de España en Paris, cerca del Directorio republicano; y creyéndolas de suma utilidad para la historia y muy honrosas á la buena memoria de su autor, las remiti al espresado señor de Castellanos para su revision y publicacion; lo que ha hecho sin variar en lo mas minimo el texto ni la ortografía del original, por creerlo asi conducente, escribiendo las notas que le han parecido necesarias ó al menos úlües para la mejor inteligencia de algunos puntos , y para recordar al lectorios personajes que se mencionan en las Memorias y que tan principal papel representaron en las épocas á que se refieren.

Las tres Memorias aquí presentadas son las siguientes:

I. PRIMERA MEMORIA DEL ARMISTICIO DE BOLONIA HECHO ENTRE AZARA Y NAPOLEÓN BONAPARTE EN FAVOR DE ROMA; Y DE LA PAZ DE TOLENTINO.

II. SEGUNDA MEMORIA DE LOS SUCESOS OCURRIDOS EN ROMA DESPUÉS DE LA PAZ DE TOLENTINO; PRISIÓN Y DEPOSICIÓN DE PIO VI COMO SOBERANO DE ROMA Y FIN DE LA EMBAJADA DE AZARA EN ESTA CORTE.

III. TERCERA MEMORIA: SUCESOS DE PARÍS DESDE ABRIL DE 1798 A NOVIEMBRE DE 1799, TIEMPO DE LA PRIMERA EMBAJADA DE AZARA EN FRANCIA CERCA DEL DIRECTORIO, Y REGRESO DE NAPOLEÓN BONAPARTE DE SU CONQUISTA DE EGIPTO.
LEER MÁS (ENLACE)- José Nicolás de Azara - REVOLUCIONES DE ROMA (MEMORIAS)

MEMORIA DE D. MIGUEL JOSÉ DE AZANZA Y D. GONZALO O’FARRILL SOBRE LOS HECHOS QUE JUSTIFICAN SU CONDUCTA POLÍTICA, DESDE MARZO DE 1808 HASTA ABRIL DE 1814.

Estas Memorias justificativas, escritas por dos importantes ministros y colaboradores del gobierno de José I, se enmarcan en las muchas  que salieron de imprenta en tierras francesas por parte de los exiliados afrancesados (las de Juan Antonio Llorente, las de Reinoso, las de Francisco Amorós,..).
Son obras que se escribieron dede el destierro en defensa de la conducta individual y colectiva del grupo. Algunas, incluso, tratando de buscar el favor del restituido monarca Fernando VII.
Apelan, por lo general, un argumentario basado en la superioridad del ejército invasor, la teoria del mal menor, el bien general, etc,...
Con su adhesión al nuevo régimen siguen, incluso, el ejemplo del cautivo rey, quien desde Valençay, se había felicitado por el ascenso de José Bonaparte al solio español.
En la mayoría de afrancesados el patriotismo y el colaboracionismo con el nuevo régimen no están reñidos, antes al contrario, son hombres de Estado, cuyo sentido del deber les impele, por encima de lo personal, a dar continuidad al gobierno de la nación y al bien general.
ENLACES:                   MIRROR 1                       MIRROR 2
LEER MÁS (ENLACE)- MEMORIA DE D. MIGUEL JOSÉ DE AZANZA Y D. GONZALO O’FARRILL SOBRE LOS HECHOS QUE JUSTIFICAN SU CONDUCTA POLÍTICA, DESDE MARZO DE 1808 HASTA ABRIL DE 1814.

Nicolás Estévanez - FRAGMENTOS DE MIS MEMORIAS

Nicolás Estévanez, antes de caer en un olvido casi absoluto, fue una figura rodeada por el halo de la constancia política y la conspiración. Ministro de la Primera República, exiliado en París por la Restauración, representaba algo así como la integridad personal y el cumplimiento de lo jurado. Baroja nos ha dejado su estampa de hombre «simpático y alegre, un poco terco y arbitrario», recorriendo nostálgico el parisiense barrio latino, encerrando en su imagen de militar francés del Segundo Imperio un ibérico recalcitrante.
Se explica la admiración de Baroja por el personaje. Fue un hombre de acción, un hombre que atravesó todo un siglo de luchas, políticas enconadas y de rasgos de impulsivo romanticismo.

En los Fragmentos de mis memorias (Recuerdos de los años 1838-1878), Estévanez repasa su infancia, los primeros años de vida militar, la africana guerra del 60, otra guerra colonial en Santo Domingo, los primeros compromisos conspirativos que conducen a la septembrina, siendo los recuerdos de los días inmediatos a ésta los de mayor atractivo de todo el libro. Asistimos con ellos a la dinámica política que se deshizo con el asesinato de Prim, que desbarató los planes republicanos. Estévanez abandona la milicia al no poder soportar las contradicciones que luchaban en él: la idea de patria, tal como la entendían las fuerzas monárquicas y gubernamentales, y lo que él sentía como Humanidad. El hecho que le hizo saltar fue el famoso fusilamiento de estudiantes en La Habana en 1871.
Llega la República y, con ella nuevas turbulencias. Estévanez llega a ser ministro de la guerra de la República, por antonomasia, como si no hubiera habido otros cinco y él sólo ocupase el cargo dieciocho días. De tal modo le mitificó la opinión popular. El general Pavía acaba con la inestable República, disolviendo el Congreso y facilitando los planes de Cánovas, que son precipitados por la proclamación de Sagunto.
Estévanez inicia su prolongado exilio. Lástima que quedaran truncadas sus memorias al llegar a este punto. Nunca se publicó el ofrecido segundo tomo de sus recuerdos.
Las páginas de Estévanez se salvan por su gusto de la anécdota. Ve a los personajes desde un nivel prosaico, sin mitificar. Incluye coplas satíricas o festivas, con lo que contribuye a preservar el testimonio de esa vida cotidiana -y de un pensamiento- que llenó más de medio siglo de vida española. Pero también pueden sacarse conclusiones más profundas y sus palabras nos ayudan al entendimiento del complicado siglo de no interrumpida contienda entre las dos Españas.

JORGE CAMPOS 18/08/1976 para EL PAÍS

LEER MÁS (ENLACE)- Nicolás Estévanez - FRAGMENTOS DE MIS MEMORIAS

Martín de los Heros - BOSQUEJO DE UN VIAJE HISTÓRICO E INSTRUCTIVO DE UN ESPAÑOL EN FLANDES

El coronel Martín de los Heros perteneció al cuerpo de guardias de Corps y luego ingresó en el arma de caballería. En el levantamiento de las Cabezas de San Juan ocupaba el cargo de teniente coronel. Tras la caída del Trienio Liberal abandona España y no regresa hasta 1834. Un año después encabeza el Ministerio de Gobernación con Mendizábal en el poder. Poco después fue diputado en las Cortes constituyentes de 1836 y en 1840 es nombrado director de la Biblioteca Nacional. Siendo Argüelles tutor de la reina, Martín de los Heros fue intendente del real patrimonio. Cuando le sorprendió la muerte en 1859 era consejero de Estado. Es autor de algunos escritos como "Bosquejo de un viaje histórico e instructivo de un español en Flandes" e "Historia del conde Pedro Navarro".

ENLACE
LEER MÁS (ENLACE)- Martín de los Heros - BOSQUEJO DE UN VIAJE HISTÓRICO E INSTRUCTIVO DE UN ESPAÑOL EN FLANDES

Fernando Fernández de Córdova - MIS MEMORIAS ÍNTIMAS

Fernando Fernández de Córdova, nacido en Buenos Aires, fue hijo y nieto de marinos (su abuelo fue el derrotado en 1797 frente al cabo San Vicente). Subteniente de infantería en l824, combatió junto a su hermano Luis Fernández de Córdova en la Primera Guerra Carlista. Antiesparterista, en 1843 fue nombrado brigadier; teniente general en 1847, tuvo el mando en jefe del cuerpo expedicionario español que acudió en 1849 en apoyo del Papa Pío IX. Ocupó varias veces el Ministerio de la Guerra, las direcciones generales de Infantería, de Artillería y del Cuerpo del Estado Mayor. Las capitanías generales de Cataluña y de Castilla la Nueva (Madrid) y, durante dos días, tras la caída de Sartorius en la revolución de 1854, fue presidente del Consejo de Ministros (18 al 20 de julio).
Moderado durante el reinado de Isabel II, se adhirió a la Gloriosa de septiembre de 1868; era ministro de la Guerra de Amadeo I cuando estalló la "crisis de los artilleros" que sirvió de pretexto al de Saboya para renunciar al trono. Fernández de Córdova se enfrentó con los oficiales de ese arma, que dimitieron en protesta por la promoción del general Hidalgo, antiguo implicado en los sucesos del Cuartel de San Gil; el gobierno de Ruiz Zorrilla, contra la opinión real, disolvió el Arma de Artillería.
Se retiró de la política en 1873. Su obra póstuma, "Mis memorias íntimas", es un interesante relato de la vida política, social y militar durante el reinado isabelino. El libro descubre una época trascendental de la historia de España, no sólo en lo que concierne a las guerras carlistas, sino también en la configuración de una sociedad nueva, el desarrollo de los conflictos liberales con la monarquía, etc. Todo ello contado con una prosa inusualmente moderna para la época, con mucha fluidez, aportando algunos documentos, cartas y legajos a los hechos narrados que en ningún caso retrasan o distraen de su lectura, donde se describen no sólo acontecimientos clave de entonces respecto a lo político, sino también curiosidades de la corte, entresijos sociales, la vida en la calle, costumbres gastronómicas, teatros, relaciones sociales, multitud de anécdotas que reflejan un momento concreto de nuestra historia desde un punto de vista inusual, además de describir de un modo interesante las tramas militares, batallas y estrategias.
ENLACES
http://rapidshare.com/files/328808615/Fernando_Fern__ndez_de_C__rdova_-_Memorias___ntimas_01.pdf
http://rapidshare.com/files/328808616/Fernando_Fern__ndez_de_C__rdova_-_Memorias___ntimas_02.pdf
http://rapidshare.com/files/328808618/Fernando_Fern__ndez_de_C__rdova_-_Memorias___ntimas_03_y_final.pdf
LEER MÁS (ENLACE)- Fernando Fernández de Córdova - MIS MEMORIAS ÍNTIMAS

Giacomo Casanova - MEMORIAS (Selección)

La historia de Casanova es fascinante, nacido de una actriz ambulante logró despuntar por su inteligencia y comenzar sus estudios de filosofía y ciencia (aunque quedaron lamentablemente interrumpidos por, como no, liarse con la favorita de su protector). Más tarde pasa por fraile -aunque eso no detiene sus conquistas amorosas, pero sí su carrera monástica- e inicia una serie de viajes por Francia en la que no deja ciudad sin escándalo. Tras una época en Francia, donde llega a codearse con Luis XV o Voltaire, se dedica un poco al juego de la diplomacia y al espionaje. La naturaleza de Casanova, voluble y errante, lo lleva de nuevo a Italia y al escándalo, a la masonería y los menaige a trois.
Sus últimos años, en los que escribe justamente estas memorias, no son los mejores de su vida y, tristemente, Casanova muere antes de contarnos más de 20 años perdidos de sus hazañas, aventuras y locuras.

ENLACE
http://rapidshare.com/files/326735657/Casanova_Giacomo_-_Memorias_-Selecci__n.pdf
LEER MÁS (ENLACE)- Giacomo Casanova - MEMORIAS (Selección)

ANTONIO ALCALÁ GALIANO (MEMORIAS)

Don Antonio Alcalá Galiano nace en Cádiz en Julio de 1789 y muere en Madrid en Abril de 1865 con setenta y cinco años. Desde un año a otro don Antonio es protagonista directo e indirecto de los muchos acontecimientos que en nuestra ciudad se producen.
Pierde a su padre, el afamado marino y geógrafo don Dionisio, en la batalla de Trafalgar a bordo del Bahama (Octubre 1805). Tres años después, en 1808, se encuentra en la capital del Reino durante los acontecimientos del dos de Mayo. De vuelta a su ciudad natal, vive el Cádiz de las Cortes en los que eran momentos de gran efervescencia política ante la contienda militar y el asedio que vivía la ciudad. Era un Cádiz atestado de gente buscando refugio entre ellos se encontraban multitud de diputados, periodistas, escritores, literatos, comerciantes extranjeros, etcétera y, en la que se llevan a cabo tertulias varias en las diferentes casas de la ciudad, como las que había en casa de doña Frasquita Larrea. Ello le permite conocer a personajes coetáneos que brillan por su inteligencia como Martínez de la Rosa, Agustín de Argüelles, el conde de Toreno, los Isturiz, Quintana, José Joaquín de Mora, Méndez Álvarez alias Mendizabal, etc. Como vemos, Alcalá Galiano se rodea de lo más nutrido del Cádiz de las Cortes.
Para ser exactos, que después me riñen los lectores, don Antonio no solía asistir a las tertulias en casa de doña Francisca Larrea debido a unas polémicas que mantuvo con el matrimonio. Según cuenta en su espléndida obra Recuerdos de un anciano, don Antonio asistía a casa de Doña Margarita López de Morla de Virnes “mujer de singular entendimiento e instrucción vasta, educada en Inglaterra, aficionada a estudios serios, de agradabilísimo trato, y hasta ajena de pedantería…” A estas tertulias “llevaba don Juan Nicasio Gallego el buen humor y chiste por que tanto se señalaba en el trato social, Quintana su tono severo y dogmático, Toreno sus calidades superiores de hombre, así como de talento e instrucción del mundo.” También asistía, no ordinariamente, Argüelles. Largas tertulias de hombres en casas de hermosas damas.
Continuo fusilando Recuerdos de un anciano “en esto apareció una tertulia de igual naturaleza, pero en que predominaban opiniones diametralmente opuestas, la de la señora Francisca Larrea, mujer del ilustrado alemán D.N. Bohl de Faber, literato, buen escritor en nuestra lengua y apreciabilísimo visto a todas luces. (…) Fui yo presentado en casa de la señora de Bohl, pero por mil razones no hube de agradarle, ni ella por su parte, a pesar de su mérito, se captó mi pobre voluntad. Lo cierto es que la vi una vez y después fue mi suerte (ya en 1818) entrar con ella y su estimable marido en agrias contiendas literarias, en que hubieron de injerirse con poco disimulo cuestiones políticas, no sin grande peligro mío en aquéllas horas.”
En 1820 tomó parte activa en el derrocamiento de Fernando VII. Al retornar éste en 1823 se exilió en Londres (y París) donde vive de 1823 a 1834, desempeñando una cátedra de lengua castellana. A la muerte de Fernando VII retorna a España. En 1836 fue nombrado Ministro de Marina aunque no dura mucho tiempo.
Alcalá Galiano regresa a Cádiz en 1843 a los veintiún años de ausencia, pues le ofrecen la dirección del Colegio de San Felipe Neri, sustituyendo a don Alberto Lista; pero su estancia fue corta.
Nuestro paisano lo fue todo en la política de la época: diputado, senador, ministro de Marina y también de Fomento, representante de España en Turín y Lisboa, académico de la Lengua, de la Historia y de las Ciencias Morales y Políticas.
El final de esta historia hay que encuadrarla en el reinado de Isabel II y un artículo que escribió don Emilio Castelar contra la reina titulado “El rasgo” que dio lugar al cese de éste de su cátedra. Esto motivó una revuelta universitaria y su posterior represión conocida como Noche de San Daniel el 10 de Abril de 1865. En el posterior Consejo de Ministros donde se trataba este importante asunto Don Antonio Alcalá Galiano sufre un infarto de miocardio que le llevará a la muerte el día 11.
Así acaba esta historia, la de un excelente prohombre gaditano que vivió para modernizar su país en un siglo, el XIX, en el que los vaivenes políticos y las revueltas se sucedían constantemente.




ENLACE
http://rapidshare.com/files/326252478/Alcala_Galiano_Antonio_-_Memorias.pdf
LEER MÁS (ENLACE)- ANTONIO ALCALÁ GALIANO (MEMORIAS)

ANTONIO MAURA, TREINTA Y CINCO AÑOS DE VIDA PÚBLICA

Unas palabras del recopilador de Antonio Maura, treinta y cinco años de vida pública (Ideas políticas, doctrinas de gobierno y campañas parlamentarias).

Este libro no es el elogio de D. Antonio Maura, ni una critica favorable o adversa. Es, sencillamente, la recopilación de sus ideas políticas y de sus doctrinas de gobierno, tal como por él mismo han sido expuestas desde los albores juveniles de su vida pública hasta el presente momento, transcendentalmente histórico...
Puede decirse, sin error, que los políticos españoles están inéditos para la gran mayoría de sus detractores y, lo que es más singular, para buen número de sus partidarios. Ello se debe a que la propaganda directa, personal, de sus ideas suelen  hacerla en el Parlamento, y, como ha dicho el propio D. Antonio Maura: El Diario de las Sesiones es una publicación casi clandestina para los españoles, que no conocen sino aquello que pasa a la prensa, más o menos declarada de partido.
De ahí resulta que, ante la opinión que lee, aparezcan con dos caras distintas, como Jano. Sólo que las dos suelen ser igualmente falsas, porque ambas son obra de la pasión, y la pasión, que no es mala artista, que es excelente artista, fracasa inevitablemente en el arte difícil del retrato, que es arte de realidad.
De esta ley general claro está que no puede exceptuarse D. Antonio Maura. Si en su caso particular hubiese excepción, más bien sería al reves, porque, en torno de D. Antonio Maura, vienen girando desde hace nmchos años, con más constancia y en mayor suma que alrededor de otros políticos, los juicios apasionados de sus conciudadanos, y la consecuencia es que acaso no haya otro cuya imagen esté más desfigurada en la mente de la muchedumbre de sus amigos y contrarios.
A restablecer la fidelidad de sus rasgos dirígese este libro, que está compuesto para todos, y no sería poco útil si consiguiera ser una resta considerable, o pequeña, a la exaltación de sus parciales y contradictores, porque entonces tendría el valor ético de toda contribución a la verdad y a la justicia.
D. Antoyiio Maura está aquí, no visto a través de cristales de aumento o disminución; no desnaturalizado por la interpretación o el juicio ajenos... Ni siquiera disfrazado con la palabra propia.—La palabra propia, hasta en los más sinceros, corre el riesgo de ser tan engañosa como los oídos que la recogen, porque el pensamiento gusta, a veces, de encubrirse con los velos del artificio, pero, cuando vive en plena controversia, el disfraz es inútil; no hay velo que a ese viento resista.
Tal es el caso de las ideas reunidas en estas páginas. Todas nacieron para el diálogo y la pugna con otras ideas, porque D. Antonio Maura no es un teórico subido a una cátedra, sino un político, que es decir soldado de sus convicciones, agente de sus pensamientos, obrero del propio ideal en la realidad práctica de la vida.
Cuando la palabra, por naturaleza, es de esta condición; cuando posee este carácter, esta sustancia mixta de acto e idea  nada puede aventajarle en potencia y exactitud para revelar y poner de manifiesto el espíritu de quien la dictó. El hecho escueto, sin más enlaces que los de otros hechos, es como la línea general de la silueta; pero en la palabra está el color, la gradación tonal, y la precisión del rasgo, y la intimidad del matiz; y ello no solo por lo que dice, sino, además, por las inflexiones conscientes o involuntarias que cobró con las circunstancias y en el momento en que fué dicha.
También verá el lector a la luz de esta gran figura el panorama donde se mueve y los destellos de los que le acompañan, situados ya a su lado, o ya enfrente. D. Antonio Maura ha actuado en los últimos años de la Restauración y durante todos los de la Regencia y del actual reinado, y su critica de aquella época y de aquellos hombres políticos ayudará al conocimiento, no muy cabal, que de ellos tiene la generación presente.
Una advertencia, para concluir. El recopilador pone su nombre en este libro, que en realidad, no es suyo, sino de D. Antonio Maura, no movido por un deseo de vanagloria, que no puede existir en su modestia, ni aún logrando en esta emnpresa el punto de estricta discreción, en que ha cifrado todas sus aspiraciones. Lo pone, únicamente, por elementales razones de honradez, según las cuales debe arrostrar en público la responsabilidad que pueda corresponderle en la transcripción de los textos, o si el acierto no le ha acompañado al darles disposición y acomodo.

J. Ruíz Castillo, Madrid, Julio de 1917.

________________________________________

(Antonio Maura y Montaner; Palma de Mallorca, 1853 - Torrelodones, 1925) Político español. Jefe del Partido Conservador y ministro y presidente del Gobierno en diferentes ocasiones durante el reinado de Alfonso XIII, intentó introducir en el sistema de la Restauración una serie de reformas radicales que acabaron por fracasar.
Estudió Derecho en Madrid y en 1878 se casó con la hermana menor de Germán Gamazo, uno de los más destacados políticos del Partido Liberal. Comenzó su carrera política de la mano de su cuñado. En 1881 es elegido diputado por Palma de Mallorca, y se mantiene siempre en la línea gamacista frente a Sagasta. En 1886 es vicepresidente del Congreso y, seis años más tarde, ocupa el cargo de ministro de Ultramar.
Desde su ministerio publicó varios decretos sobre la administración municipal de las Islas Filipinas, y presentó un Proyecto de Ley para el gobierno y administración civil de Cuba y Puerto Rico, en el que se distribuían las competencias entre la administración central de la metrópolis y los respectivos gobiernos insulares. Las polémicas y la gran oposición que suscitó el proyecto provocaron la dimisión de Maura. En 1885 vuelve a formar parte del gabinete de Sagasta, haciéndose cargo de las carteras de Gracia y Justicia.
El denominado "Desastre de 1898" le llevó a adoptar una actitud de censura contra la política de la Restauración. Formuló su doctrina política, basada en lo que denominó "revolución desde arriba", como solución para evitar el desarrollo de un proceso revolucionario. Se hacía imprescindible, según Maura, realizar reformas que se basaran en una radical moralidad, y que se llevaran a cabo por un gobierno que fuese capaz de mantener con energía el principio de autoridad.
Tras la muerte de Gamazo, pasó a liderar el Partido Liberal, hasta 1902, año en que se incorpora al Partido Conservador. Formó parte del Gobierno de Silvela, ocupando la cartera de la Gobernación. Y en 1903 se hizo cargo de la dirección de las elecciones municipales. Su decidida intención de acabar con la corrupción, mediante el ataque a las bases del caciquismo local, provocó una fuerte oposición contra su persona.
Este mismo año, Maura se hace cargo de la jefatura del Partido Conservador, tras la dimisión de Silvela, y, en el mes de diciembre, es el encargado de formar gobierno. Entonces, desde su nueva posición, elabora un proyecto de administración con tendencias regionalistas, con el objetivo de resolver el problema catalán y acabar con la corrupción electoral. Su proyecto y las continuas divergencias con el rey Alfonso XIII le procuraron fuertes oposiciones, por lo que presentó su dimisión a finales de diciembre de 1904, año en el que también fue objeto de un atentado en Barcelona.
En 1907 se le llama de nuevo para formar gobierno. Es el comienzo de su etapa más decisiva en el mundo político. Puso en práctica una amplia reforma legislativa que afectó, especialmente, a la Ley Electoral y a la Ley de Huelga. En política exterior, realizó una gran actividad: la negociación de los acuerdos de Cartagena, en los que España, Francia e Inglaterra reconocen su interés común en el Mediterráneo. También reorganizó la Marina, lo que le creó gran impopularidad entre el sector de la industria naval. Y realizó fuertes campañas contra el terrorismo catalán.
La brutal represión que hace su gobierno de la "Semana Trágica de Barcelona", en 1909, fue el motivo inmediato que le obligó a dimitir. Al año siguiente volvió a ser de nuevo blanco fallido de los terroristas en la Ciudad Condal. En 1913 renunció a su cargo de jefe del Partido Conservador. A partir de este momento, se conviertió en el "gran solitario" y se mantuvo apartado del poder durante largo tiempo.
En 1918, ya como jefe del Partido Maurista, es llamado por el Rey para presidir un Gobierno de Concentración, que fracasó. Posteriormente, tras el "Desastre de Annual", en Marruecos, el 21 de julio de 1921, Maura volvió a acceder al poder, ocupándose del Ministerio de la Guerra: sus intentos por solucionar el desorden en Marruecos serían fuertemente contestados por las Juntas Militares, lo que, unido a los escasos resultados en su gestión, provocaría de nuevo su dimisión. Alejado de la política, murió en su casa de la localidad madrileña de Torrelodones, en 1925. Legó, además de sus interesantes reformas, una gran cantidad de discursos, fruto de su excelente oratoria.


Extraído de Biografias y Vidas

ENLACES
LEER MÁS (ENLACE)- ANTONIO MAURA, TREINTA Y CINCO AÑOS DE VIDA PÚBLICA

MEMORIAS DEL GENERAL DON FRANCISCO ESPOZ Y MINA

EL GENERAL D. FRANCISCO ESPOZ Y MINA,
A SUS CONCIUDADANOS.

DifÍcilmente mi nombre hubiera sonado entre los de mis contemporáneos á no ser por el cúmulo de circunstancias y sucesos que tuvieron lugar en Europa, y mas principalmente en mi patria, á principios del siglo xix. Ni por la posicion de la casa de mis padres, ni por la educacion que me dieron, ni por la carrera ú ejercicio á que me dedicaron, en el cual puedo asegurar que era práctico consumado á la edad de veinte y seis años, ni menos por natural inclinacion hasta entonces, habria abrazado el partido de las armas. La patria, el peligro de la patria, cuya libertad é independencia fueron atacadas por un hombre que se burlaba de toda palabra y fe, cuando su religiosa observancia podia ser un obstáculo para llenar sus ambiciosas miras, inflamó la sangre pura de los buenos hijos de ella, y todos corrieron á las armas, resueltos á no soltarlas de la mano hasta dejar vengadas las injurias que se la hacian cada dia; y alli me encontré entre ellos. Asi como la suerte hizo muchos desgraciados, que en nuestras primeras empresas fueron victimas de su celo patrio y de la cruel conducta de los inicuos invasores franceses, yo la debi una especial distincion : por su influencia pude sobrevivir á los golpes y heridas que recibia en los combates, y merced á esto y á la ayuda y consideracion que debi á mis compañeros , me vi elevado en la nueva carrera á una categoría superior.
Pero esto mismo fué un presente que la suerte me hizo de bien fatales resultados para el resto de mis dias. Cuando mas debia prometerme un vivir tranquilo, ya que la patria habia acabado con sus enemigos en virtud de esfuerzos de sus hijos, y todos ellos debiamos considerar llegada la hora del descanso apetecido, tuvieron principio las particulares vicisitudes de mi vida, que han sido desde entonces y durante el resto de ella, en el espacio de veinte y dos años, tantas, tan complicadas y azarosas, que, aniquiladas ya mis fuerzas por efecto de ellas, conozco llega apresuradamente el término de mi penosa existencia. No me estremece; y si algun sentimiento acibara mi memoria, es la de dejar en la orfandad á una sensible criatura, á cuyos cuidados, á cuyo esmero y cariño he debido tantos consuelos en mi agitado vivir; y la de haber sido causa de que perdiera la felicidad de que gozaba en la compañia de sus padres, y que pudiera haber disfrutado todavia unida á otro hombre digno de ella, que no la habria ocasionado tantos años de martirio cuantos han sido para ella los de nuestra union.
No poseo bien ninguno de fortuna de que poder hacerla donacion : toda la riqueza de mi propiedad, con que he contado en mi vida, la que he procurado conservar , y con la que creo morir, es la de aparecer siempre ante mis contemporáneos y ante el mundo entero, en las páginas de la historia, como un español honrado, como un buen hijo de la patria, amante de su independencia, de su libertad, de toda su felicidad. La lectura de los apuntes de mi vida, que como única herencia de que puedo disponer lego á la amable compañera que me deparó el cielo, para que pueda publicarlos si lo estimase, la hará conocer el fondo de aquellos mis sentimientos, que jamás me abandonaron al tiempo de obrar en todas las circunstancias en que me he hallado ; y podrá decir con orgullo que, si bien estuvo unida á un hombre que por falta de suficiente saber en la direccion de los negocios graves que tuvo á su cargo en diversas épocas, pudo haber cometido errores, que es condicion inseparable de la desdichada humanidad, jamás obró con bajeza, nunca con miras de interés material propio, dolo, fraude ni injusticia á sabiendas; ni en ningun tiempo tuvo mas ambicion de ninguna clase que la de cooperar con todas sus fuerzas y medios al bienestar y gloria de su amada patria.
Deposito este papel en manos de la amistad para ser presentado á mi buena esposa después de mi desaparicion , y cuando se crea que el darla conocimiento de él no podrá causar ningun trastorno en su delicada salud.

Barcelona, 18 de setiembre de 1836.

____________________________________________________

Y en cumplimiento de la voluntad de mi esposo presento al público estas Memorias segun él mismo las dejó arregladas. Después de su muerte he recibido aviso de varios puntos en que existen papeles que contienen algunos hechos de su vida pública; he procurado recogerlos , y reunidos que sean y examinados, si resultase que contengan alguna circunstancia notable que no esté comprendida en las Memorias, ó cualquiera particularidad que merezca darse á luz, se hará por medio de apéndices á la conclusion de la obra.

Juana María Vega De Mina.

ENLACES
LEER MÁS (ENLACE)- MEMORIAS DEL GENERAL DON FRANCISCO ESPOZ Y MINA

Ramón de Mesonero Romanos - MEMORIAS DE UN SETENTÓN

Habrá, sin duda, alguno y aún algunos de los que tengan la mala idea de leer estas líneas, que digan, encarándose con el autor: -«Conformes, señor setentón: ábranos usted ese Memorandum de sus añejas reminiscencias personales; cuéntenos, si así le place, esos episodios, esos sucesos, esos pormenores, de V. sólo conocidos, que le ofrece su exquisita memoria: dispuestos, estamos a prestarle atención, aunque, a decir la verdad, ¿qué de novedad han de podernos inspirar los recuerdos de un hombre que, según confesión propia, no ha figurado para nada en el mapa histórico ni político del país; no ha vivido lo que suele llamarse la vida pública; no ha entrado jamás en intrigas cortesanas ni en conspiraciones revolucionarias, no le fueron familiares ni los clubs tenebrosos ni los cubiletes electorales; no ha sido, en fin, ni orador parlamentario, ni tribuno de plaza pública, ni periodista de oposición ni de orquesta; ni, por consecuencia, ministro ni cosa tal; no ha probado el amargo pan de la emigración, ni el dulcísimo turrón del presupuesto, ni firmado en toda su vida una mala nómina, ni recibido la más humilde credencial?».
Alto ahí, señores míos, contestará el autor; todo eso que ustedes dicen es verdad, pero también lo es que esta misma insignificancia política de su persona, combinada con su independencia de posición y de carácter, le brindan con mayor dosis de imparcialidad, al mismo tiempo que le reducen a considerar los sucesos políticos únicamente bajo su aspecto exterior, digámoslo así, fijando particularmente su atención en los que corresponden a la vida literaria y a la cultura social, a que dedicó su especial estudio...

Ramón de Mesonero Romanos
_________________________

Estas Memorias de un setentón, natural y vecino de Madrid no sólo rescatan para nosotros el cuadro impresionista de una España desgarrada por la guerra de Independencia de 1808, la vuelta a las cadenas del absolutismo en 1814, la revolución liberal de 1820 y el trienio constitucional, la invasión de los “Cien mil hijos de San Luis” y los últimos días del régimen constitucional en Cádiz, sino que nos sumergen en la vida galante de Madrid y en la “revolución literaria” que significó la eclosión del romanticismo. Mesonero cierra hacia 1849 estas memorias en que ha procurado bosquejar, nos dice, “las diversas fases que en este largo período ha ofrecido nuestra sociedad bajo los distintos aspectos histórico-político, literario y progresivo, y a los cuales me tocó concurrir, ya como simple espectador, ya como partícipe de su acción y movimiento”.


ENLACE
LEER MÁS (ENLACE)- Ramón de Mesonero Romanos - MEMORIAS DE UN SETENTÓN

CUENTA DADA DE SU VIDA POLÍTICA POR DON MANUEL GODOY, PRÍNCIPE DE LA PAZ

Las Memorias de Godoy son  un documento de primera mano para conocer la historia , española y europea, entre los siglos XVIII y XIX. Además de un indudable interés individual -pues Godoy intentó aquí reivindicar su actuación como gobernante y exponer los avances alcanzados en el reinado de Carlos IV, presenta una importante dimensión colectiva al ofrecer un detallado relato de los acontecimientos que tuvieron lugar entre 1792 y 1808: la Revolución Francesa, la política de Napoleón, la Guerra de la Independencia española...
La obra apareció por primera vez en 1836, en París, escrita en francés; enseguida fue traducida al inglés, al alemán y, ese mismo año, editada en español por el prestigioso impresor Sancha. Ya en el momento de su publicación, Larra o Blanco White, entre otros, comentaron lo valioso de su testimonio.
El declarado carácter apologético de la obra ha inclinado a muchos a descalificarla en conjunto, negándole todo interés como testimonio histórico y rebatiendo, por principio, cuantos juicios o noticias contiene. Esta actitud, producto de prejuicios o, simplemente, de falta de información, resulta estéril. Lleva a menospreciar, cuando no a simplemente ignorar, un texto fundamental para la interpretación del reinado de Carlos IV y, en general, de la época napoleónica, pues Godoy, que ocupó un lugar privilegiado, ofrece desde dentro un testimonio insustituible del comportamiento de Napoleón con los gobernantes europeos y de las vicisitudes internas de la monarquía española en coyuntura especialmente conflictiva. Las Memorias de Godoy son, pues, un documento de valor indiscutible, aunque sólo fuera por la importancia del autor, como avisó Larra al comentar la primera edición en castellano: «es un personaje histórico harto importante en los fastos modernos de España para que su voz pueda pasar obscuramente confundida en el ruido general del siglo vocinglero en que vivimos».
 
ENLACES
http://rapidshare.com/files/287481292/Cuenta_dada_de_su_vida_pol__tica_por_Don_Manuel_Godoy_01.pdf
http://rapidshare.com/files/287481294/Cuenta_dada_de_su_vida_pol__tica_por_Don_Manuel_Godoy_02.pdf
http://rapidshare.com/files/287481295/Cuenta_dada_de_su_vida_pol__tica_por_Don_Manuel_Godoy_03.pdf
http://rapidshare.com/files/287481296/Cuenta_dada_de_su_vida_pol__tica_por_Don_Manuel_Godoy_04.pdf
http://rapidshare.com/files/287481297/Cuenta_dada_de_su_vida_pol__tica_por_Don_Manuel_Godoy_05.pdf
http://rapidshare.com/files/287481301/Cuenta_dada_de_su_vida_pol__tica_por_Don_Manuel_Godoy_06_final.pdf
LEER MÁS (ENLACE)- CUENTA DADA DE SU VIDA POLÍTICA POR DON MANUEL GODOY, PRÍNCIPE DE LA PAZ

EL MEMORIAL DE SANTA HELENA, SU CONTINUACIÓN Y LA CONCLUSIÓN DEL MISMO

Se presenta aquí el Memorial de Santa Helena compilado por el Conde de Las Cases, la continuación del mismo a cargo del Doctor O´Meara y la conclusión escrita por el Doctor Antommarchi.


ENLACES
http://rapidshare.com/files/312931507/Memorial_Santa_Helena.rar
http://rapidshare.com/files/312931512/Conclusion_Santa_Helena.rar
LEER MÁS (ENLACE)- EL MEMORIAL DE SANTA HELENA, SU CONTINUACIÓN Y LA CONCLUSIÓN DEL MISMO

François-René de Chateaubriand- MEMORIAS DE ULTRATUMBA

El imborrable legado de toda una época por uno de los testigos de excepción del momento.Aunque la obra tiene rasgos que la acercan del género literario de las Memorias(en el significado clásico del término, como las "Memorias de Saint-Simon"), las Memorias de ultratumba son en si mismas una completa autobiografía, en el sentido en que Chateaubriand trata (además de los acontecimientos políticos e históricos a los que asiste) de detalles de su vida privada y de sus aspiraciones personales.
También en esta obra encontraremos algunos de los mejores ejemplos de prosa poética, un género en el que sobresalía Chateaubriand. Por otra parte, la melancolía de la obra ayudará a convertir a Chateaubriand en el ídolo de la joven generación de románticos franceses, entre los que hay que incluir a Victor Hugo quien, siendo aún un niño, escribirá en un cuaderno: "Seré Chateaubriand o nada."

ENLACES
LEER MÁS (ENLACE)- François-René de Chateaubriand- MEMORIAS DE ULTRATUMBA