Benito Pérez Galdós – MIAU

En el contexto del burocrático Madrid de fines del siglo XIX, Galdós sitúa las vivencias de Ramón Villamil. El bueno de don Ramón está cesante en el Ministerio cuando le faltan solo dos meses de trabajo para poder jubilarse con una paga digna. Todos los días va al ministerio para ver si le sale la plaza pero esta plaza no llega. Tiene a su cargo a su esposa, Pura, su hija Abelarda y su cuñada Milagros, a quienes llaman las Miaus por su aspecto gatuno. Las tres solo piensan en aparentar que todo va bien y en ir al teatro cada noche. También está a su cargo su nieto Luis, el hijo de su malograda hija Luisa. Las cosas no marchan bien. El pequeño Luis además, tiene delirios en los que ve a Dios. Estos delirios pueden ser provocados muy bien por el hambre que pasa, y por ser un niño enfermizo desde que nació. Así malvive la familia, pidiendo prestado y debiéndole dinero a todo el mundo.
Pero las cosas van de mal en peor cuando reaparece el padre de Luis, Víctor, un vividor a quienes acusan de la muerte de Luisa. El asunto es desesperante, de manera que Villamil no sólo sufre la carencia de medios y el abandono del Estado sino también el desprecio y el egoísmo de muchos, el protagonista de la historia acabará por perderlo todo. La única forma que tiene este personaje de salvarse, pues, es a través de sus propios sentimientos, instintos e ideales.
Cuando escribe Miau, Galdós está seguramente en su mejor momento creativo. Cada vez más, y cada vez de una forma más clara, se permite una mayor interiorización en sus personajes, los "muestra" más que "contárnoslos", de manera que el lector puede llegar a conocerlos por ellos mismos. Poco a poco, el autor va cediéndoles en su obra el uso de la palabra y limitando sus propias intervenciones como narrador, hasta quedar reducidas en ocasiones a poco más que la mera acotación.

Se titula Miau, y es un episodio más de la vida española contemporánea. Ya lo he dicho en otra ocasión, pero conviene repetirlo: no se juzgará con justicia completa ninguna de estas novelas de Pérez Galdós, si se olvida que cada una es parte de un gran conjunto en que ha de quedar retratada nuestra sociedad según es en el día, retratada á lo menos en todo aquello á que alcancen la observación y las fuerzas del autor, que no será, poco. (Clarín)